EL PENSAMIENTO REVOLUCIONARIO Y TRANSFORMADOR DE BELGRANO

03.03.2024

Por H A V

Desde hace muchos años, existe una campaña  de desculturalización y formadora de una conciencia de sometimiento. Nosotros tenemos que transformar eso a una conciencia soberana, para ello, debemos tener en cuenta que la soberanía tiene varios aspectos, Soberanía Territorial, Soberanía Económica, Soberanía Intelectual, Soberanía Cultural, Soberanía de Conciencia.

Haciendo uso de esa conciencia, estuvimos en el acto convocado el 27 de febrero en el Parque a la Bandera, en donde se realizó una radio abierta y se juró a la bandera. Uno de los participantes de este evento fue el diputado provincial Carlos del Frade que magníficamente habló de Manuel Belgrano y el lado que no estudiamos en las escuelas...no casualmente se denigró su figura sacándolo del pedestal en que deberíamos tenerlo.

En este día, tenemos que marcar la gran actualidad de Belgrano, ya que en 1812, había una palabra prohibida que era "independencia" ya que Buenos Aires como siempre, jugaba a dos o tres puntas.

Belgrano pretendía que  ciudadanas y ciudadanos tuvieran plenitud de derecho y de propiedad. Propiedad de la tierra a cada gaucho, a cada mujer de cada lugar, por eso, junto a Güemes -al que después terminaron traicionando- declararon lo que se llamó "el fuero gaucho". Por esto mataron a traición a Güemes los propios criollos de Salta, porque deshacía totalmente el latifundio.

A Belgrano lo nombró Padre de la Patria la oligarquía tucumana, pero responde:

"Gracias por nombrarme Padre de la Patria, pero en realidad lo que más quiero yo, es ser un buen Hijo de la Patria".

Es maravilloso lo que dijo Belgrano, porque dice: Ustedes para ser realmente Patria repartan la tierra y den educación.

Esto le costó que en 1819, en la provincia de Tucumán, le pusieran grilletes, la misma provincia que lo había nombrado Padre de la Patria. Su dolor fue inmenso, porque él quería enarbolar algo más que la bandera celeste y blanca, él lo que quería, era enarbolar la bandera de la igualdad, de la revolución y de la independencia, tres palabras prohibidas que siguen siendo prohibidas hoy.

Si analizamos que Milei sostiene que tuvimos déficit cero en enero de 2024 y que hubo superávit fiscal de $ 560.000.000, es por la consecuencia de la brutal transferencia del 40% de los salarios pisados de jubilados y pensionados, un 29% de asignaciones familiares que no se cumplieron, y esto que es inconstitucional e ilegal, que es no dar la coparticipación a las provincias a través del fondo compensador del transporte y del fondo nacional de incentivo docente, porque él, con lo único que quiere cumplir, es con la meta del FMI.

Belgrano, diría claramente frente a esta situación, que necesitamos crear "Las Provincias Unidas en Sudamérica con representación de los pueblos," originarios en primer lugar. Belgrano fue el gran ideólogo de lo que fue la primera Constitución Social de la Argentina. ¿Conocen la Constitución de los pueblos misioneros del 28 de diciembre de 1810? ¿Les enseñaron a ustedes los 30 puntos de esta constitución extraordinaria?

En ella decía, que el estado tenía la responsabilidad de darle a cada una de las familias de acuerdo a su necesidad, que el estado tenía que garantizarle el trabajo a las personas mayores de 18 años y la educación a los menores y como si fuera poco, tenían que repartir las tierras en partes iguales de acuerdo a las necesidades de cada familia.

28 de diciembre de 1810, recién había nacido la revolución, la Argentina ni siquiera se mencionaba, ni se pronunciaba como palabra y Belgrano ya pensaba eso, además, aquel tipo extraordinario decía en el artículo 30 del reglamento de los pueblos misioneros: "Hay que cuidar a los árboles para las próximas generaciones porque sin árboles es imposible la vida".

La vigencia de Belgrano es tan extraordinaria como extraordinaria la ignorancia que nos metieron para no conocerlo.

Para mí es fundamental que ustedes hoy, recuperen la iniciativa que hace años nosotros venimos sosteniendo,  que el verdadero día de la bandera es este, 27 de febrero, cuando al frente de 1500 desesperados, Belgrano, según sus cartas publicadas, decía que tenía que darles algo en que creer, fue entonces, que "inventa" la bandera como sinónimo de algo nuevo, de un país independiente que haga la revolución y que genere la igualdad.

Ese es el día verdadero, porque 20 de junio de 1820 -falso día de la bandera- es el día de la muerte de Belgrano, condenado a morir en la pobreza por estas ideas claras en contra de las oligarquías de cada territorio que piso en América del Sur. Cada una de sus ideas son fundamentales.

La marina mercante fue un proyecto de Belgrano, la unidad de los puertos de Montevideo, de Buenos Aires y de las poblaciones que en aquel momento eran rivereños del rio Paraná, -1813- tenían que unirse en una especie de confraternidad de los puertos, para que desarrollen los frutos internos para luego venderlos al mundo y con eso generar una Patria grande, porque no había posibilidad de pensar el futuro de la Argentina sin pensar en el futuro de Bolivia, Paraguay, Chile, Uruguay, Brasil.

El 27 de febrero de 1812,  cuando Belgrano llega a Santa Fe, tenía 31 años, era el genio más brillante de toda Hispanoamérica ya que fue el segundo promedio durante 500 años, de la universidad Valladolid. 

Cuando tenía 24 años le dijeron: "usted se queda hasta el final de su vida como secretario del consulado vitalicio del Virreinato del Río de la Plata en Buenos Aires, sin embargo, Belgrano rechaza esa comodidad y con ese dinero que cobraba por el cargo, él, le empieza a pagar a los soldados que en ese tiempo, ni siquiera era llamado ejército argentino. 

Cuando cruza Paraguay tratando de llevar las ideas de la revolución, de la independencia, de la igualdad, Belgrano no tiene lugar en el barco, porque elige que en él, viajasen las mujeres que luchaban junto a él y la gente lastimada, entonces decide hacer el viaje sobre el lomo del cuero de una vaca recientemente muerta para así, poder agarrarse del cuero de una vaca y llegar a Paraguay.

Cuando pierde en la batalla de Ayohuma, el último que se queda cuando los españoles arrasan con toda la tropa es él. Su pensamiento, era el de quedarse él como general para que no persiguieran a estos muchachos que no sabían bien por qué peleaban. De esa batalla, es la bandera que Evo Morales alguna vez devolvió a la Argentina hace años atrás, las manchas de sangre de esa bandera son las de Belgrano que se quedó último para guarecer y custodiar a esos pibes y esas pibas que lucharon en esa batalla.

Esa era la valentía de Belgrano ¿Saben por qué tantas veces escucharon tantas cosas para denigrarlo en lo personal? Para que nunca sepamos su verdadero pensamiento revolucionario y transformador.

Por eso, Belgrano es absolutamente actual y es un indispensable. Un día como hoy, vale la pena recordarlo en esta ciudad que siempre festejó el 20 junio, un falso día de la bandera. Por eso, causa tanto estupor ver tanta dirigencia política local que no hable de lo que está pasando en nuestros puertos, con el Paraná, con el Banco provincial de Santa Fe que cumple 150 años desde su creación, banco que ya no tenemos más, porque se lo hemos dado a lavadores del narcotráfico como eran los hermanos Rohn.

Es fundamental recuperar esas cosas, no podemos ser felices sino tenemos con que serlo y para eso, tenemos que recuperar lo propio. Pero primero, recuperamos las ideas, sabiendo que ser argentino es mucho más que vestir la camiseta de futbol de la selección, es un sueño colectivo que le puede dar la posibilidad a la gente que amamos, de ser feliz.

Carlos Del Frade

Bases del primer proyecto constitucional del Río de la Plata, el Reglamento para el Régimen Político y Administrativo y Reforma de los 30 Pueblos de las Misiones, del 30 de diciembre de 1810.

A consecuencia de la proclama que expedí para hacer saber a los naturales de los pueblos de Misiones, que venía a restituirlos a sus derechos de libertad, propiedad y seguridad de que por tantas generaciones han estado privados, sirviendo únicamente para las rapiñas de los que han gobernado, como está de manifiesto hasta la evidencia, no hallándose una sola familia que pueda decir: «estos son los bienes que he heredado de mis mayores»; y cumpliendo con las intenciones de la Excelentísima Junta de las Provincias del Río de la Plata, y a virtud de las altas facultades que como a su vocal representante me ha conferdo, he venido en determinar los siguientes artículos, con que acredito que mis palabras, que no son otras que la de Su Excelencia, no son las del engaño, ni alucinamiento, con que hasta ahora se ha tenido a los desgraciados naturales bajo el yugo del fierro, tratándolos peor que a las bestias de carga, hasta llevarlos al sepulcro entre los horrores de la miseria e infelicidad, que yo mismo estoy palpando con ver su desnudez, sus lívidos aspectos, y los ningunos recursos que les han de dejado para subsistir: 

Todos los naturales de Misiones son libres, gozarán de sus propiedades, y podrán disponer de ellas como mejor les acomode, como no sea atentando contra sus semejantes.

Desde hoy los liberto del tributo; y a todos los Treinta Pueblos, y sus respectivas jurisdicciones los exceptúo de todo impuesto por el espacio de diez años.

Concedo un comercio franco y libre de todas sus producciones, incluso la del tabaco con el resto de las Provincias del Río de la Plata.

4º Respecto a haberse declarado en todo iguales a los españo­les que hemos tenido la gloria de nacer en el suelo de América, les habilito para todos los empleos civiles, militares, y eclesiásticos, debiendo recaer en ellos, como en nosotros los empleados del gobierno, milicia, y administración de sus pueblos.

5º Estos se delinearán a los vientos N.E., S.O. y N.O. y S.E.. formando cuadras de a cien varas de largo, veinte de ancho, que se repartirán en tres Suertes cada una con el fondo de cincuenta varas.

Deberán construir sus casas en ellas todos los que tengan poblaciones en la campaña, sean naturales o españoles y tanto unos como otros podrán obtener los empleos de la República.

A los naturales se les dará gratuitamente las propiedades de las suertes de tierra que se les señalen que en el pueblo será de un tercio de cuadra, y en la campaña según las leguas y calidad de tierra que tuviere cada pueblo su suerte, que no haya de pasar de legua y media de frente y dos de fondo.

A los españoles se les venderá la suerte que desearen en el pueblo después de acomodados los naturales, e igualmente en la campaña por precios moderados, para formar un fondo, con que atender a los objetos que adelante se dirá.

9º Ningún pueblo tendrá más de siete cuadras de largo, y otras tantas de ancho, y se les señalará por campo común dos leguas cuadradas, que podrán dividirse en suertes de a dos cuadras, que se han de arrendar a precios muy moderados, que han de servir, para el fondo antedicho, con destino a huertas, u otros sembrados que más se les acomodase y también para que en lo sucesivo sirvan para propios de cada pueblo.

10º Al Cabildo de cada pueblo se les ha de dar una cuadra que tenga frente a la Plaza Mayor, que de ningún modo podrá enajenar, ni vender y sólo edificar para con los alquileres atender a los objetos de su instituto.

11º Para la Iglesia se han de señalar dos suertes de tierra en el frente de la cuadra del Cabildo, y como todos o los más de ellos tienen un templo ya formados podrán éstos servir de guía, pero la delineación de los pueblos aunque no sean tan exactamente a los vientos, que dejo determinados.

12º Los cementerios se han de colocar fuera de los pueblos, señalándose en el ejido una cuadra para este objeto, que haya de cercarse, y cubrirse con árboles, como los tienen en casi todos los pueblos, desterrando la absurda costumbre que prohíbo absoluta­mente de enterrarse en la iglesia.

13º El fondo que se ha de formar según los artículos 8º y 9º no ha de tener otro objeto que el establecimiento de escuelas de primeras letras, artes y oficios, y se han de administrar sus productos después de afincar los principales, como dispusiese la Excelentísima Junta, o el Congreso de la Nación por los cabildos de los respectivos pueblos, siendo responsables de mancomún, e insolidum los individuos que los compongan, sin que en ello puedan tener otra intervención los gobernantes, que la de mejor cumplimiento de esta disposición, dando parte de su falta, para determinar al Superior Gobierno.

14º Como el robo había arreglado los pesos y medidas, para sacrificar más y más a los infelices naturales señalando 12 onzas a la libra, y así en lo demás, mando que se guarden los mismos pesos y medidas que en la Gran Capital de Buenos Aires hasta que el Superior Gobierno determine en el particular lo que tuviere conveniente encargando a los corregidores y Cabildos que celen el cumplimiento de éste artículo, imponiendo la pérdida de sus bienes y extrañamiento de la jurisdicción a los que contravinieren a él, aplicando aquellos a beneficio del fondo para escuelas.

15º Respecto a que los curas satisface el erario el sínodo conveniente, y en lo sucesivo pagarán por el espacio de diez años de otros ramos; que es el espacio que he señalado, para que estos pueblos no sufran gabela, ni derecho de ninguna especie, no podrán llevar ­derecho de bautismo ni entierro y por consiguiente les exceptúo dé pagar cuartas a los obispos de las respectivas diócesis.

16º Cesan desde hoy en sus funciones todos los mayordomos de los pueblos y dejo al cargo de los corregidores, Cabildos, la administración de lo que haya existente, y el cuidado del cobro de arrendamiento de tierras, hasta que esté verificado el arreglo, debiéndose conservar los productos de harca de tres llaves, que han de tener el corregidor, el alcalde de primer voto, y el síndico procurador, hasta que se le dé el destino conveniente que no ha de ser otro que el fondo citado para escuelas.

17º Respecto a que las tierras de los pueblos están intercaladas, se hará una masa común de ellas, y se repartirán a prorrata entre todos los pueblos; para que unos a los otros puedan darse la mano, y formar una provincia respetable de las del Río de la Plata.

18º En atención a que nada se haría con repartir tierra a los naturales si no se les hacían anticipaciones así de instrumentos para la agricultura como de ganados para el fomento de las crías, ocurriré a la Excelentísima Junta para que se abra una suscripción para el primer objeto, y conceda los diezmos de la cuatropea de los partidos de Entre Ríos para el segundo; quedando en aplicar algunos fondos de los insurgentes, que permanecieron renitentes en contra de la causa de la Patria a objetos de tanta importancia; y que tal vez son habidos del sudor y sangre de los mismos naturales.

19º Aunque no es mi ánimo desterrar el idioma nativo de éstos pueblos; pero como es preciso que sea fácil una comunicación para el mejor orden, prevengo que la mayor parte de los Cabildos se ha de componer de individuos que hablen el castellano y particularmente el corregidor, el alcalde de primer voto, el síndico procurador y un secretario que haya de extender las actas en lengua castellana.

20º La administración de Justicia queda al cargo del corregidor y alcaldes conforme por ahora a la legislación que nos gobierna, concediendo las apelaciones para ante el gobernador de los Treinta Pueblos, y de éste para ante el Superior Gobierno de la Provincia en todo lo concerniente a gobierno y a la Real Audiencia en lo contencioso.

21 El Corregidor será el presidente del Cabildo, pero con un voto solamente, y entenderá en todo lo político siempre con dependencia del gobernador de los Treinta Pueblos.

22º Delegaciones, que han de recaer en hijos del país para la mejor expedición de los negocios, que se encarguen por el gobernador, los que han de tener sueldo por la real hacienda, hasta tanto que el superior gobierno resuelva lo conveniente.

23º En cada capital de departamento se ha de reunir un individuo de cada pueblo que lo compone con todos los poderes para elegir un diputado que haya de asistir al Congreso Nacional, bien entendido que ha de tener las cualidades de probidad y buena conducta, ha de saber hablar el castellano; y que será mantenido por la Real Hacienda en atención al miserable estado en que se hallan los pueblos.

24º Para disfrutar la seguridad así interior como exteriormente se hace indispensable que se levante un cuerpo de milicias, que se titulará Milicia Patriótica de Misiones, en que indistintamente serán oficiales así los naturales como los españoles que vinieren a vivir en los pueblos, siempre que su conducta y circunstancias los hagan acreedores a tan alta distinción; en la inteligencia que ya estos cargos tan honrosos no se deban al favor ni se prostituyen, como hacían los déspotas del antiguo gobierno.

25º Este cuerpo será una legión completa de Infantería y Caballería que se irá disponiendo por el gobernador de los pueblos como igualmente que el cuerpo de Artillería, con los conocimientos que se adquieran de la población; y estarán obligados a servir en ella según el arma a que se les destina desde la edad de dieciocho años hasta los cuarenta y cinco, bien entendido es que su objeto es defender la patria, la religión y sus propiedades; y que siempre que se hallen en actual servicio se les ha de abonar a razón de diez pesos al mes al soldado y en proporción a los cabos, sargentos y oficiales.

26º Su uniforme para la infantería es el de los Patricios de Buenos Aires, sin más distinción que un escudo blanco en el brazo derecho, con esta cifra «M. E de Misiones» [Ilustre Pueblo de Misiones], y para la caballería el mismo con igual escudo y cifra; pero con la distinción de que llevarán casacas cortas, y vuelta azul.

27º Hallándome cerciorado de los excesos horrorosos que se cometen por los beneficiadores de la hierba no sólo talando los árboles que la traen sino también con los Naturales de cuyo trabajo se aprovechan sin pagárselos y además hacen padecer con castigos escandalosos, constituyéndose jueces en causa propia, prohíbo que se pueda cortar árbol alguno de la hierba so la pena de diez pesos por cada uno que se cortare, a beneficio la mitad del denunciante y para el fondo de la escuela la otra.

28° Todos los conchabos con los naturales se han de contratar ante el corregidor o alcalde del pueblo donde se celebren y se han de pagar en tabla y mano en dinero efectivo, o en efectos si el natural quisiera con un diez por ciento de utilidad deducido el principal y gastos que se tengan desde su compra en la inteligencia de que no ejecutándose así, serán los beneficiadores de hierba multados por la primera vez en diez pesos, por la segunda en con quinientos y por la tercera embargados sus bienes y desterrados, destinando aquellos valores por la mitad al delator y fondo de la escuela.

29º No se les será permitido imponer ningún castigo a los naturales, como me consta lo han ejecutado con la mayor iniquidad, pues si tuvieren de que quejarse ocurrirán a los jueces para que se les administre justicia, so la pena que si continuaren en tan abominable conducta, y levantaren el palo para cualquier natural serán privados de todos sus bienes, que se han de aplicar en la forma arriba descrita, y si usaren el azote, serán penados hasta el último suplicio.

30° Para que estas disposiciones tengan todo su efecto, reservándome por ahora el nombramiento de sujetos que hayan de encargarse de la ejecución de varias de ellas, y lleguen a noticia de todos los pueblos, mando que se saquen copias para dirigir al gobernador Don Tomás de Rocamora y a todos los Cabildos para que se publiquen en el primer día festivo, explicándose por los padres curas antes del ofertorio y notoriándose por las respectivas jurisdicciones de los predichos pueblos hasta los que vivan más remotos de ellos: remítase igualmente copia a la Excelentísima Junta Gubernativa de las Provincias del Río de la Plata para su aprobación, y archívense en los cabildos los originales para el gobierno de ellos, y celo de su cumplimiento.

Hecho en el Campamento del Tacuarí a treinta de diciembre de mil ochocientos diez.
Manuel Belgrano.

Fuente: 

Senado de la Nación. Biblioteca de Mayo, Guerra de la Independencia, Buenos Aires, 1963, Tomo XIV, págs. 12482-12483.

sólo me consuela el convencimiento en que estoy, de quien siendo nuestra revolución obra de Dios, él es quien la ha de llevar hasta su fin, manifestándonos que toda nuestra gratitud la debemos convertir a su Divina Majestad y de ningún modo a hombre alguno.

                                                                                                                    Manuel Belgrano


La proclama de Belgrano revela con claridad la vocación emancipadora de su creador y que su bandera, transcendía la condición de distintivo militar, aquella arenga pronunciada por el prócer, fue el momento más emotivo de la ceremonia que llegó a su punto culminante cuando justificó su decisión de dotar de un emblema a la nueva causa y exhortó a los presentes, hombres a sostenerla.

Desde su caballo exclamó:

Soldados de la Patria, en este punto hemos tenido la gloria de vestir la escarapela nacional que ha designado nuestro Exmo. Gobierno: en aquél, la batería Independencia, nuestras armas aumentarán las suyas; juremos vencer a nuestros enemigos interiores y exteriores y la América del Sud, será el templo de la independencia, de la unión y de la libertad. En fe de que así lo juráis, decid conmigo: ¡Viva la Patria! 

Programa N° 172, emitido el 1/3