NEUROBIOLOGIA VEGETAL

12.07.2021

Hemos transcrito, transformando en  un articulo, la ultima entrega que nos compartiera Mirtha Susana Rodriguez en su micro Cuidando La Madre Tierra. Este articulo es la consecuencia del meritorio trabajo que realiza junto a Estela Casado y que consideramos una joya para poder reflexionar sobre nuestro rol en el cuidado de la naturaleza y de todo lo que vive en nuestra amada Gaia.

Hay un Pensamiento que dice:

Este es un pensamiento de los pueblos originarios del norte de los Estados Unidos  que nos muestra que nosotros, por tener "conciencia" debemos cuidar a todos aquellos que duermen, que sueñan y que comienzan a despertar. 

Hemos perdido el rumbo.

NDR de HAV

Otra vez reunidos para hablar principalmente de todos los temas que conciernen a la naturaleza, nuestra amada PACHA MAMA ....y hoy no vamos a desarrollar ninguna planta en particular, nos vamos a dedicar a todas ellas.

Ustedes se preguntarán ¿cómo será esto posible? Lo que vamos a desarrollar tiene que ver con algunos conceptos generales y en mi humilde opinión, profundizar nuestra relación con ellas, o si lo prefieren nuestro comportamiento.

Una forma en que nuestra especie pueda entablar un contacto mas respetuoso, amoroso, privilegiando ese sentimiento de que todos somos uno y por lo tanto estamos conectados.

Voy a comentarles dos visiones que no se contraponen, en realidad mas bien a mi juicio, se complementan. Una es la de un científico, uno de los más destacados del mundo en neurobiología vegetal, que se llama Stefano Mancuso, Director del Laboratorio Internacional de Neurobiología Vegetal de la Universidad de Florencia, Italia.

El reivindica el valor de las plantas para la continuidad de la vida planetaria, se dedica hace más de 30 años al estudio exhaustivo de las plantas y la relación que estos seres guardan con el planeta y por ende con nuestra especie como lo dice en su ensayo: «La planta del mundo». 

Siempre existe una historia detrás de cada árbol o planta. Cada uno de estos seres dicen mucho sobre ellos y sobre nosotros mismos. Existen en el mundo muchas personas que se dedican a interpretar esas historias, a reivindicar el inconmensurable valor que tiene el reino vegetal para la existencia de este mundo. Las plantas representan un 85% de la totalidad de la biomasa, mientras que los animales tan solo el 0,3%.

En el prólogo de su ensayo «La planta del mundo» afirma: «No ver esa planta -o peor, desdeñarla- por creernos por encima de la naturaleza constituye uno de los principales peligros para la supervivencia de nuestra especie».

Stefano Mancuso
Stefano Mancuso

En una entrevista que le realizaran para un medio gráfico se le pregunta: cuándo o como comenzó esa relación tan especial que tiene con este reino vegetal? Y voy a citar textualmente la respuesta: "Empecé a estudiarlas hace 30 años, en la universidad. Pero cuando hice el doctorado fue cuando cambió mi manera de entenderlas".

Estudiaba cómo las raíces eran capaces de superar un obstáculo. En ese momento, la idea era que las raíces hacían un intento tras otro hasta encontrar el camino para poder seguir avanzando. Lo que vi fue algo completamente diferente: las raíces eran capaces de percibir el obstáculo mucho antes de acercarse a él, encontrando siempre la vía más corta para superarlo.

Ese simple experimento demostraba que eran capaces de sentir el entorno y calcular soluciones lo más eficientes posibles. Desde este punto de vista, no hay diferencias entre las plantas y los animales: ambos intentan resolver problemas para garantizar su subsistencia. Para mí, esa es la verdadera definición de inteligencia, la habilidad de resolver problemas. Todo empezó ahí.

A Mancuso lo llaman también el hombre que habla con las plantas, por lo que cuenta además que en los últimos años de su investigación se ha centrado específicamente en la comunicación, pero no la de él con las plantas, sino entre ellas y menciona que los resultados han sido increíbles.

Las plantas intercambian muchísima información, en la mayoría de casos más que los propios animales. Lo que él y su equipo ha descubierto, es que utilizan hasta tres diferentes niveles de lenguaje, dependiendo del grado de familiaridad entre ellas. Si están «hablando» con una planta de la misma familia utilizan un lenguaje específico, con mucha información. En cambio, si lo hacen con plantas de otras especies, sólo intercambian información que advierte sobre peligros cercanos.

Esto es verdaderamente increíble no?........y lo dice un científico.....lo remarco porque siempre sobre estos temas hay una mirada de descreimiento.

Otra pregunta que se le hace es ¿Cómo intercambian esa información? y refiere lo siguiente:

Generalmente todo se produce a través de la química, moléculas que las plantas producen y liberan a la atmósfera. Cada una de esas moléculas tiene un significado específico, es un mensaje distinto. Otra vía es a través de las raíces. En un bosque, tienes que imaginar que por debajo de la tierra todas las plantas están conectadas entre sí a través de una red subterránea. A través de ella, intercambian información en forma de impulsos eléctricos, además de nutrientes y agua.

Y dejando por un momento las consideraciones de este prestigioso científico, recuerdo haber leído en alguna oportunidad sobre el MICELIO... saben lo que es el Micelio?

Bueno según definiciones que encontré por ahí y tratando de expresar lo más claramente el concepto: El Micelio o Micorriza, es un hongo que se expande por debajo del suelo creando una red de conexión entre todas las especies vegetales, algo así como la red de internet, que les permite no solo comunicarse, sino que además cuidarse, protegerse, alimentarse y abastecerse de agua. Que es por otro lado lo que Mancuso contesta a la pregunta que se le hiciera.

Cuando se tala un árbol de un bosque, este micelio, comunica al resto de los árboles que uno de ellos está agonizando y todos los demás a través del micelio comienzan a cuidar el tronco que queda para tratar de salvar esa vida. Lo alimentan, le dan agua, lo protegen. Porque ese tronco moribundo es parte de la familia del bosque.

Definitivamente tenemos mucho que aprender de ellas no?.

En primer lugar, el respeto por el entorno. Nunca encontraremos una planta que arruine o destruya el medio del cual depende su propia vida. En segundo lugar, la habilidad para construir comunidades, una de las consecuencias de su imposibilidad para moverse. Son maestras en establecer lo que hoy en día llamamos simbiosis o mutualismo.

Con el virus que está modificando nuestra manera de vivir, sin duda y con las llamadas fase 1 y todo eso que a diario escuchamos, en fin durante el confinamiento que nos ha tocado experimentar, todos tuvimos que vivir de una manera parecida a la de las plantas: no podíamos movernos de nuestras casas. Y lo que ha sido extremadamente evidente en estas instancias es la importancia de nuestras comunidades más próximas, nuestros vecinos por ejemplo.

Por último le preguntan a Stefano Mancuso: "Seguimos pensando que estamos por encima de la naturaleza". Hay algún remedio para cambiar esa actitud hacia lo que nos rodea? .

Y la respuesta es bien contundente dice:

"Como especie, somos mucho más estúpidos que las plantas. Si la inteligencia es la habilidad para resolver problemas, como decíamos antes, ¿Qué problema hay más importante que la propia supervivencia? Los homo sapiens solo llevamos aquí 300.000 años y en el horizonte ya contemplamos nuestra posible extinción, cuando la vida media de las especies del planeta es de cinco millones de años.

Desde este punto de vista, somos un desastre y nuestro cerebro no es una ventaja, sino más bien un inconveniente en términos evolutivos. Somos parte de una red y, si debilitamos los ecosistemas, estamos acortando nuestras opciones de futuro".

Hasta aquí hemos sintetizado las declaraciones desde un punto de vista científico, pero cuando comenzamos a hablar del tema mencioné 2 visiones, y aquí voy a tratar de sintetizar lo mejor posible la otra, - pero antes quiero agradecer a Stella Bosich  por acercarme material de excelencia al respecto - de la autora alemana: Verena Stael Von Holstein, nacida en 1959 en Rendsburg, educada en un hogar con conceptos antroposóficos. Curso sus primeros estudios en una escuela Waldorf. Posteriormente estudió Ingeniería en una Universidad en Berlín, especializada en Hidrografía, un curriculum muy interesante como verán desde el punto de vista académico pero en mi opinión, o lo que a mí me resulta más atrapante es su capacidad en la percepción espiritual que le permite comunicarse con las plantas, - literalmente así - no como el caso del científico que mencionábamos anteriormente, acá la comunicación es un ida y vuelta.

Así como les digo, se comunica con los seres elementales de las plantas; en uno de sus libros titulado "CONVERSANDO CON ARBOLES", describe sus experiencias sobre lo que le dicen los árboles espíritus de la Naturaleza; quienes respondieron a todas las preguntas, acerca de la forma del árbol, la tarea del mismo en el paisaje y el cambio climático, a la relación misma del árbol con los espíritus de la naturaleza, les aseguro que es apasionante y en la nota preliminar de su libro ella refiere que:

LOS SERES ESPIRITUALES TIENEN EL APREMIANTE DESEO DE -CON LA AYUDA DE LAS PERSONAS PARTICIPANTES- DESPERTAR LA CONCIENCIA GENERAL DE LOS SERES HUMANOS FRENTE AL HECHO DE QUE NUESTRA TIERRA ES UN SER VIVO.

ESTA HABITADA POR SERES HUMANOS, ANIMALES, PLANTAS, MINERALES Y SERES ESPIRITUALES. ESTE SER VIVO: LA TIERRA, EN ESTE MOMENTO CORRE PELIGRO DE SER DESTRUIDO POR SUS PROPIOS HABITANTES. PARA CONJURAR ESE PELIGRO, LOS SERES HUMANOS TIENEN QUE VOLVER A DIRIGIR SU ATENCION HACIA HECHOS QUE NO RESIDEN EN LO MATERIAL, SINO EN LO ESPIRITUAL.

En otro de sus libros expresa Verena:

Sin los seres naturales no podríamos existir. Toda la Tierra desaparecería sin su acción. Ellos están permanentemente activos en la creación y destrucción de la naturaleza: en la planta más minúscula al igual que en los fenómenos climáticos más amplios. Los seres naturales se encuentran incorporados al sabio contexto global de la naturaleza. Y para que pudieran actuar en coincidencia con esa sabiduría, siempre hubo un ser angélico en la cúspide de su jerarquía, o un ser de una jerarquía superior, que en cierta forma los guiaba y conducía. Ellos actuaban en concordancia con esa sabiduría superior. Y continúa, lo que más me impresiona es la pared que separa actualmente a los seres humanos y los espíritus de la naturaleza y en particular la desesperación de ellos porque la humanidad ya no los perciben.

Por eso sería bueno que los seres humanos poco a poco se hicieran más sensible a determinadas percepciones. Entonces notarían que de tanto en tanto son empujados por los seres naturales, para que tomen conciencia de que ellos existen. Los seres humanos deben despertar, repensar su vida y modificar su relación con la naturaleza y los espíritus naturales.

Existen las personas que tienen dedos verdes y se comportan en armonía con estos seres, aun cuando no saben nada de ellos. Pero la mayoría de las personas son totalmente ciegas para percibir, su accionar y nuestro vínculo con ellos. Y eso tiene que cambiar.

Es verdaderamente mucho el material y daría para hablar del tema varios programas. Por lo tanto en la medida que podamos referirnos a alguna planta en particular y desarrollar los conceptos que nos muestra Verena Von Holstein al respecto, trataremos de sintetizarlos.

Me despido con estas reflexiones:

¿Por qué nuestra especie que se cree tan superior, no es capaz de ver esto?

¿Por qué nos creemos tan inteligentes y superiores a las demás especies?

¿Por qué nos desconectamos tanto de nuestros hermanos de otras especies?

Todo tiene un lenguaje. Es el lenguaje universal. Aprendamos a reconectarnos con ese idioma que no es verbal para poder comprender que todos somos parte de lo mismo. No somos superiores, ni inferiores.

Solo somos como bebés que aún nos falta mucho que aprender de nuestros hermanos mayores, los árboles y el bosque, y por sobre todo aprender de Nuestra Madre Tierra.


MIRTHA SUSANA RODRIGUEZ

Programa N° 43