LEYENDA DEL POTRILLO OSCURO, EL INALCANZABLE

En esta leyenda transcribimos la versión de Dionisio Schoo Lastra, sobre aquél animal embrujado de Las Pampas que nos aproxima a las características del caballo como animal totémico, todo desde la perspectiva de la cosmovisión indígena y asociado a la historia del Lonko Vicente Catrunao Pincén y su gente.

En su obra "la lanza rota" de 1953 no deja lugar a dudas en cuanto al lugar de residencia de Pincén, eran los milenarios bosques del Potrillo Oscuro. Allí tenía sus toldos a pocas leguas del paraje en que surgió Santa Rosa, Capital del territorio (actual provincia de La Pampa).

El nombre con el que estos bosques de caldén eran conocidos está vinculado a hechos inexplicables y por tanto misteriosos, sobrenaturales, como la leyenda que dio origen al nombre de Montes de Potrillo Oscuro, extensos bosques dentro de los cuales tenían sus tolderías.

Su versión de la leyenda: un potrillo oscuro, más lindo que ninguno, al que persiguieron muchas veces haciéndole innumerables tiros de boleadoras, de los que ninguna lo ató, siempre se les perdía de vista en aquellos montes.

La última vez que lo corrieron, muy perseguido el potrillo se introdujo a una laguna grande y desapareció.

Para ellos lo que había ocurrido se debía a que el potrillo había nacido cerca de La Salamanca de dónde provenía su invulnerabilidad y el misterio de su desaparición.

Según Lastra esta versión no puede ser descartada por inverosímil porque bien pudiera haber quedado adherido al fondo pegajoso de alguna de las lagunas, de las que secas, cuando se cultivaron aquellas tierras, hubo que extraer a la rastra de motores esqueletos de animales que habían quedado mucho tiempo atrás, como ocurrió en San Huberto, poblado por el Dr. Pedro O. Luro, que realizara el prodigio de un coto de caza con faisanes, jabalíes y ciervos rusos ( actual reserva provincial Parque Luro)

El animal "totémico": el caballo tiene un rico legado en la mitología y las culturas tradicionales, debido a que tal vez ningún otro animal haya ayudado tanto al hombre y a diferentes culturas.

Se lo vincula tanto con ritos funerarios, tanto como con el nacimiento, es el compañero de los Dioses Nórdicos, Hindúes, Griegos entre otros y es un símbolo de la "Libertad".

El caballo abrió una puerta para que el hombre explore el mundo, desde allí nos eleva por encima de lo mundano renovando nuestro sentido de poder y el hecho de cabalgar se asocia como metáfora al "vuelo"; pero además los caballos tienen el don de la "adivinación", en más de una leyenda se menciona su "clarividencia" y su capacidad para reconocer a quienes practican la magia; a partir de esto se han convertido también en símbolo de la expresión mágica del ser humano (Andrews).

El origen del potrillo oscuro según Lastra, había nacido en Sierra de la Ventana y este sería el motivo de sus cualidades sobresalientes, porque como es sabido en nuestra cosmovisión de las sierras y la "gruta de la salamanca" son sitios sagrados.

Con el tiempo el caballo mágico vivió en los montes de caldén. Bien pudo haber nacido en territorio sagrado y luego ser trasladado a los montes y de esta forma cabe la posibilidad de que haya sido miembro de "la punta de yeguas" del machi que vivía al pie del "caldén bajo", según versión de Stieben.

El enigma de la desaparición en una de las versiones el caballo misterioso que había sido perseguido tantas veces y escapado, en una oportunidad se interna en una laguna y desaparece; no obstante continuó siendo el protagonista de muchos relatos, aumentando en fama y destacándose siempre del resto de sus pares por sus atributos fuera de lo común, incluso ganando todas las carreras.

El Porillo Oscuro trascendió su tiempo y su leyenda es tal vez una de las más conocidas desde los tiempos "del indio", dio nombre a sus bosques milenarios y a uno de los parajes más famosos de La Pampa.

En 1881 el Departamento de Ingenieros de La Nación publicaba la mensura y el primer Catastro del Territorio Nacional de La Pampa Central, "Potrillo Oscuro" y "La Segunda" fueron escriturados por Ataliva Roca, quién en 1883 le ofreció a Pincén ir a trabajar a lo que no hacía mucho eran sus campos.

En Potrillo Oscuro está el "caldén del bajo" desde dónde dicen salía disparado el caballo en las noches claras de Julio cerca de "La Segunda". (Por Daniel Pincén 14/2/2018)

Extraído del Orejiverde, diario de los Pueblos Indígenas.