Leyenda del Tilo


LIPA es el nombre polaco para designar el árbol de tilo y LIEPIC es la palabra polaca usada para nombrar el mes de julio. Esto es así seguramente porque los tilos florecen en julio en el hemisferio norte, siempre han sido árboles muy queridos por los polacos.

Durante la Edad Media un líder tribal prusiano, que fue perdonado por el Caballero Teutónico gobernante, le agradeció a la VIRGEN por haber intercedido por él ante Dios, plantando un árbol de tilo. Rumores de hechos milagrosos pronto atrajeron peregrinos locales hacia el TILO SANTO.

Rápidamente muchos fueron a visitar a este árbol, entonces los Caballeros Teutónicos construyeron un santuario alrededor del árbol en el año 1320. Doscientos años más tarde, los Caballeros Teutónicos arrasaron con la capilla católica debido a una controversia y se les impidió el paso a los creyentes instalando amenazadoras horcas alrededor de esos árboles. Las horcas se pudrieron y como quiera que fuere los peregrinos polacos y germanos siguieron visitando el Santuario de Nuestra Señora. Este Santuario está ubicado cerca de Mragowo en Mazuria, Polonia.

En el pasado los viejos tilos eran considerados árboles sagrados, símbolos de poder divino, valor y victoria. Los antiguos Griegos y Eslavos respetaban a los tilos como el hogar de sus diosas del amor. Más tarde cuando el Cristianismo llegó a estas regiones, la Leyenda fue incorporada al mismo como el Árbol de la Santa Madre.

En los cuentos populares, la Santa Madre se escondió entre las ramas de un Tilo y se dio a conocer a los Niños. Por esta razón fue muy común que se construyeran pequeños Santuarios en su honor a orilla de los caminos bajo Los Tilos. El Tilo es un árbol para cuidar y respetar, que ha cambio nos ofrecerá buena suerte.