ANIMALES CON PELIGRO DE EXTINCION EN ARGENTINA

Según la Fundación de Vida Silvestre Argentina (FVSA) hoy suman más de 500 las especies amenazadas en nuestro país. Pero ¿cuáles son los animales en peligro de extinción en Argentina? Estas son algunas de esas especies más emblemáticas de nuestro territorio.


HUEMUL

Se calcula que no hay más de 700 ejemplares dispersos entre áreas aisladas y fragmentadas de los bosques de lenga de la Patagonia andina y la estepa patagónica. El huemul es una de las especies más amenazadas de nuestro país.


YAGUARETÉ

Felino imponente, solo le ganan el león y el tigre en tamaño. La caza y depredación hizo que desapareciera de los Esteros del Iberá, donde se lo está tratando de volver a llevar y proteger. Especie muy amenazada. Actualmente se lo encuentra solo en la selva misionera, cuando en su origen vivía también en Jujuy, Chaco y Formosa.  El yaguareté fue extinguido por el hombre en los Esteros del Iberá. Siempre amenazado.


AGUARÁ GUAZÚ

Es el zorro más grande de Sudamérica y vivía naturalmente en la zona del norte argentino, el Chaco Paraguayo, Bolivia y Perú. Conocido también como lobo de crin (el nombre de la especie es Chrysocyon brachyurus), el avance del hombre sobre sus tierras y la caza indiscriminada lo han puesto en notable peligro. 


BALLENA FRANCA AUSTRAL

Es el mamífero más grande de la Argentina, donde se la puede ver en la costa de Puerto Madryn todos los años, de septiembre a diciembre, cuando llegan a esa zona para aparearse. La caza indiscriminada la asoló desde el siglo XIX. Su población original se redujo hasta en un 90 por ciento. Los científicos de la fauna marina creen que hoy solo quedan en el mundo 3000 ejemplares en todo el mundo, de los cuales el 20 por ciento está en el mar argentino. Animal imponente que mide 15 metros y pesa 47 mil kilos (47 toneladas), y se puede avistar silenciosamente en botes que se le acercan en el sur argentino.


CÓNDOR ANDINO

Se lo considera el principal pájaro depredador del mundo. Habita la cordillera de Los Andes desde Venezuela hasta el sur argentino y chileno. La gran amenaza para ellos es el envenenamiento que sufren de los productores de ganado cercanos a la cordillera, que defienden a sus crías para consumo. Maravilla de los Andes. Mide 1,20 m. pero sus alas desplegadas llegan a 3,5 metros.


TATÚ CARRETA

Uno de los animales más antiguos de Sudamérica, el tatú carreta o armadillo sobrevive en Argentina en la zona de bosques del Chaco y la selva misionera. Son solitarios y miden 1,30 cm pero con 50 de la larga cola. Pese a ser uno de los animales típicos de nuestro país, su supervivencia está severamente amenazada por la pérdida de su hábitat natural y la caza indiscriminada. Se los busca por su carne exótica y exquisita, para vender a coleccionistas y para usar su caparazón como caja de resonancia. Actualmente está en situación de "peligro crítico". Tatú macho de 60 kilos rescatado de la caza ilegal.


PINGÜINO DE MAGALLANES

Un animal hermoso, típico del sur argentino.A lo largo de la costa de la Patagonia argentina hay varias colonias donde se los puede ver en su hábitat natural. En Punta Tombo, Chubut, está la mayor reserva continental. Pero es una especie amenazada por la contaminación de los mares por la extracción del petróleo y por la pesca indiscriminada. Las hembras están subiendo peligrosamente más al norte de la Patagonia para parir, alejándose de los machos. Lo que aumenta su riesgo de supervivencia. Colonia de pingüinos de Magallanes en área protegida de Chubut.


PECARÍ DEL CHACO

Es el más grande los chanchos salvajes o jabalíes y llega a medir 1,10 metros. Vive en la región comprendida por las provincias de Chaco, Santiago del Estero, Salta y Tucumán. Si bien es un animal de gran adaptación al lugar que le permiten sobrevivir en tierras polvorientas y muy secas, ha sido continuamente depredado. Su cuerpo es elegido como trofeo por los cazadores y su carne tiene una gran calidad para el consumo. Un pecarí del Chaco, el más grande los chanchos salvajes.


MONO CAÍ O CAPUCHINO

El Sapajus Cay, popularmente denominado caí o capuchino, es el mono más popular de Sudamérica. En Argentina se los encuentra especialmente en Misiones, y se los puede ver en el Parque Nacional Iguazú. Aunque también sobreviven en Tucumán, Jujuy y Salta. Tienen 45 centímetros y una cola prensil que enrollan en las ramas de los árboles para impulsarse y desplazarse. Están amenazados por el tráfico y el comercio ilegal. Mono Caí o Capuchino, gran habitante de la selva misionera.


CIERVO DE LOS PANTANOS

El Blastocerus dichotomus o ciervo de los pantanos, es el tipo de ciervo más grande de Sudamérica: llega a 2 metros de largo y 1,20 de alto. Habita en los Esteros del Iberá, Corrientes. En las cuencas de los ríos Paraná y Paraguay, en la zona amazónica de Perú y en regiones de Bolivia. La caza indiscriminada, así como los cambios ambientales impulsados por la cría de ganado, redujeron notablemente su población.


 SURI CORDILLERANO O ÑANDÚ

También llamado choique o ñandú cordillerano, tiene un metro de largo y pesa 25 kilos. Corre a gran velocidad y habita desde el sur de la Patagonia hasta la Puna norteña. La expansión de la ganadería y la caza indiscriminada buscando sus pieles y sus plumas de gran valor comercial, lo ha puesto en peligro de extinción.


VENADO DE LAS PAMPAS

Animal precioso de hasta 1,50 m de largo y 45 kilos de peso, antiguamente habitaba desde Río Negro hasta el norte argentino. Al igual que en otras zonas de Sudamérica, su hábitat natural fue ocupado por la cría comercial de ganado, sobre todo las vacas. Ese hecho y la caza indiscriminada lo puso en vías de extinción. Actualmente se lo ve desde la pampa bonaerense hasta el Chaco. Y es un animal muy protegido por las leyes. Se alimentan de pastos, frutas y legumbres silvestres. Se lo ve también en San Luis.


CARAYÁ-PITÁ (MONO AULLADOR)

Está considerada una especie muy amenazada. Los continuos desmontes, las epidemias y la caza buscando su carne exótica, son los problemas más serios que enfrenta este simio robusto y de cola larga para su supervivencia. Miden de 45 a 65 centímetros y los machos llegan a pesar más de 8 kilos. Se alimentan de hojas, tallos, frutas, flores y semillas. 


FLAMENCO ANDINO

La casa indiscriminada en el siglo XX y la captura de sus huevos para consumo hasta 1990, hizo que esta especie conocida como Phoenicoparrus andinus, flamenco andino o parina grande, se convirtiera en una especie vulnerable. Hoy se los cuida mucho más que en décadas pasadas. Tienen una longitud de 1,10 m y una altura de 136 centímetros. Y hay una colonia de este tipo de flamencos en la Laguna Mar Chiquita.


TAPIR

Animal de trompa larga y rara apariencia, suelen medir de la cabeza hasta el final de la cola 2 metros y pesar hasta 250 kg. La deforestación, la caza ilegal y una población fragmentada lo pusieron en serio riesgo de extinción. De hecho desapareció de la provincia de Corrientes, donde se lo trata de reinsertar desde el Parque Nacional Iberá. Hay programas oficiales para su conservación, pero se lo sigue cazando. 


GUACAMAYO VERDE

También denominado papagayo verde, es un tipo de loro precioso que habita desde México hasta el norte de Argentina. Por su colorido plumaje, es una de las víctimas preferidas de los cazadores ilegales que los atrapan para venderlos. En nuestro país se lo llegó a creer extinguido, hasta que se lo volvió a encontrar en la región selvática del norte argentino. Animal que hay que cuidar.


OSO HORMIGUERO GIGANTE

Una especie maravillosa que ha habita históricamente el norte argentino y al que se trata de proteger. También conocido como Yurumí u Oso Bandera (científicamente, Myrmecophaga tridactyla), es uno de los dos grandes devoradores de hormigas que viven en la Argentina. Miden entre 2,20 y 3 metros y pesan entre 120 y 200 kilos. Sobrevive en Salta, Chaco, Santiago del Estero y el norte de Corrientes. Fue muy cazado por el hombre. Actualmente el Proyecto Iberá ha salvado y reinsertado muchos de estos animales en el norte argentino.


HUILLÍN

Especie originaria a la zona del Parque Nacional Nahuel Huapi del sur argentino, esta nutria también llamada huillín o lobito de río sufrió mucho por la caza indiscriminada para robarles la piel y la contaminación de las aguas de los lagos y los ríos de la zona. Desde 1977 que está en peligro de desaparecer.


CAUQUÉN COLORADO

Ave de 50 centímetros, supo poblar gran parte de Tierra del Fuego y las Islas Malvinas, además del centro de la Argentina. Popularmente se la llama también avutarda de cabeza colorada y tiene la característica de mudarse en invierno desde el sur hacia la llanura pampeana. En 1960 fue declarada plaga y las matanzas indiscriminadas redujeron su población a sólo 700 ejemplares. Los pocos ejemplares que quedan viven entre las praderas patagónicas y el sur de la provincia de Buenos Aires.


RANA TELMATOBIUS ATACAMENSIS

Declarada en peligro crítico actualmente, es una rana muy particular que vive en Salta a más de 3.500 metros de altura. San Antonio de los Cobres es uno de los lugares donde ha reinado. Cerca de San Antonio de Los Cobres se encuentra la mina La Concordia que finalizó su explotación en 1986 dejando escombreras, diques de colas y maquinarias sin resguardo ambiental. El descubrimiento en 1989 de ejemplares en el río San Antonio con deformaciones en los dedos abre un interrogante sobre el efecto del pasivo minero sobre esta especie. La introducción de peces exóticos es también una amenaza potencial. Dada que no se le conoce muchos otros lugares donde viva, su futuro es muy incierto.