PERLAS

¡Nosotros buscamos el mal para atacarlo y destruirlo! Nuestras armas son el Verbo que se hacen palabra y escritura. La búsqueda de la Verdad es la razón de nuestra vida. Los criminales y los asesinos de la vida, los que devoran cuerpos y almas inocentes, son nuestros adversarios. Servir a Cristo en la denuncia de los males del mundo e individualizar a aquellos que lo causan es nuestra principal misión. Por eso existen Antimafia Duemila y Our Voice que apuntan el dedo contra el Anticristo.

Sensibilizar, evangelizar y despertar las almas al Amor de Cristo es también un deber nuestro que intentamos cumplir con la Obra Del Cielo a la Tierra. Nosotros buscamos el mal, a los asesinos de la vida, a aquellos que violan a los niños, a los jefes de las grandes mafias autores de estragos y genocidios, a los políticos y a los potentes corruptos, a los fomentadores de guerras. Esta es nuestra misión principal.

Tenemos también otras actividades en curso no menos importantes, entre ellas preparar a la opinión publica al contacto con civilizaciones de otros planetas y al consiguiente impacto físico-psíquico y espiritual, en fin, ayudar a los pobres en la medida que nos lo permitan nuestros modestos medios con Funima International Onlus. Este es el trípode sobre el cual se apoya el mandato que hemos recibido del padre celestial. "Estamos viviendo un momento donde el Cielo nos está poniendo delante de una elección definitiva. Estamos con la espalda en la pared y es necesario elegir definitivamente de que parte estar. En el momento en el que hacemos esta elección, tenemos que comprometernos. Comprometernos a estar de la parte del bien.

Yo no soy Jesús, soy alquien que lo precede. Y no creo que haya alguien más después de mí que anuncie su venida. Soy un mensajero de Dios y tengo la más absoluta certeza que el Cristo está por volver, está escrito y también me lo ha dicho personalmente, no sé ni el día ni la hora, pero los tiempos son estos. Estoy seguro y daré mi vida por esto.

Pronto, muy pronto, se manifestará al mundo con poder y gran gloria, y todo el mundo lo verá...

                                                                                                                            

                                                                                                                                           Giorgio Bongiovanni.